Los pueblos pagan ya muy caro la inestabilidad general del sistema capitalista a través de las guerras locales que estallan en todos los rincones del planeta. La consecuencia de este aumento de las tensiones entre las grandes potencias y de la multiplicación de los conflictos regionales es que los gastos militares aumentaron un 4% el año pasado, para mayor felicidad de los complejos militar-industriales de las grandes potencias. Al armarse hasta los dientes, los dirigentes de este mundo enloquecido prometen cada vez más sangre, cada vez más lágrimas.
Un mundo podrido
Voz Obrera
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marzo 2020
Un mundo podridoVoz Obrera/static/common/img/contenu-min.jpg06/03/20202020-03-06Voz Obrera2020